martes, 23 de julio de 2013

Réquiem para Dennis Farina

La salida en 2004 del actor Jerry Orbach de uno de mis más entrañables seriales televisivos, La Ley y el Orden, dejó un vacío que parecía imposible de llenar. Y eso fue algo cierto. Sus productores tuvieron la difícil labor de buscar un reemplazo a su altura. La respuesta fue Dennis Farina, quien dejó de existir físicamente ayer, debido a una afección pulmonar, a la edad de 69 años. La muerte es algo cotidiano para mí en muchos sentidos. Todos nacemos con una fecha de caducidad asignada. Esto causa reacciones diferentes en cada uno de nosotros. En mi caso, la partida de Farina fue semejante a la de un tío distante pero no por eso menos querido. Su carrera actoral siempre estuvo ligada –al menos en sus inicios- con la del productor y director Michael Mann, quien no sólo lo introdujo como un villano en su popular programa ochentero Miami Vice y le asignó el papel del gurú cazador de asesinos en serie Jack Crawford en su poco conocida joya Sabueso (Manhunter, 1986), sino le ofreció el protagónico de Historia del crimen (1986-1988), programa elemental de mi adolescencia. Ahí personificaba al Detective Michael Torello, cabeza de la Unidad de Crímenes Mayores del Departamento de Policía de Las Vegas, grupo que tenía la firme convicción de enfrentar al crimen organizado –representado en el joven mafioso Ray Luca (Anthony Denison)- de una urbe pujante y corrupta. Su tema musical, la famosa canción Runaway de Del Shanon, evoca grandes momentos de mi formación. Por lo que respecta al policial que mencioné en un principio, Farina aportó sangre nueva en un momento en que la necesitaba, los bríos y la agresividad que Orbach era ya incapaz de proveer en la última época de su vida. Su detective Joe Fontana, personaje fanfarrón por momentos –“me arruinó este buen par de zapatos Gucci”-, representaba la experiencia de la “vieja escuela” y los más sólidos ideales de justicia. Aunque el dispendio era lo suyo –su fajo de billetes o sus rajes de diseñador-, su estilo de vida –solterón empedernido- nunca fue sujeto de escrutinio o puso en duda su posición como agente de la Ley. Fuga a la medianoche (Martin Brest, 1988), El nombre del juego (Get shorty, Barry Sonnenfeld, 1995), Rescatando el Soldado Ryan (Steven Spielberg, 1998) o Snatch, cerdos y diamantes (Guy Ritchie, 2000) son sólo algunas de las películas donde siempre podremos vernos.

Tu partida no deja de llenarme de tristeza, Dennis Farina. En cambio, me llena de felicidad imaginarte en un mundo mejor. 

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